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Obtención de licor tipo crema


Ingredientes necesarios


En este apartado trataremos de los elementos básicos que se
necesitan para preparar un excelente licor. Examinaremos, pues, el
agua, el alcohol, las sustancias aromáticas y el azúcar.
• El agua. Sus requisitos principales para la preparación de nuestros
licores deben ser la pureza y la potabilidad. Lo mejor sería proveerse
de agua de manantial. En el caso de que conozcamos alguna que
reúna las condiciones indicadas, podemos pasar una mañana muy
agradable dando un paseo por la montaña para ir a buscarla.
También podemos recurrir al agua destilada o a la mineral, muy
adecuadas para mezclarse con el azúcar y las sustancias colorantes
y asegurar, de paso, la pureza del licor.
• El alcohol. El alcohol se obtiene por la destilación de los líquidos
que derivan de la fermentación de sustancias azucaradas. Se obtiene,
pues, de la fruta, los cereales, las patatas y, además, por supuesto,
del vino. Una vez purificado estará ya listo para su uso, y tendrá
una graduación alcohólica que oscilará entre los 90 y los 95°.
El procedimiento de la destilación es muy antiguo, conocido desde
los primeros siglos de nuestra era, si bien se utilizaba sólo para
obtener perfumes y esencias olorosas de hierbas y plantas
aromáticas. En la Edad Media comenzó a hablarse de una milagrosa
«quintaesencia» relacionada con los cuatro elementos de los
antiguos griegos (aire, agua, tierra y fuego) y que tenía extraños
poderes, ya que si bien presentaba el aspecto del agua, sin embargo
ardía.
Hoy en día, su producción está regulada por las leyes, que
restringen su producción a empresas debidamente autorizadas. Su
fabricación doméstica está prohibida.
• El azúcar. La presencia del azúcar en las recetas de licores tiene
una doble importancia, ya que además de proporcionar sabor, aporta
también un cierto valor energético y nutritivo. En algunos, además,
la presencia de azúcar en forma de caramelo se incorpora, también,
en el momento de la coloración.
Para la realización de nuestros licores, el azúcar, ya sea de caña o
de remolacha, se preparará a modo de jarabe, es decir, disuelto en
agua destilada si el procedimiento se realiza en frío, y en agua
natural en el caso de que se realice la cocción de agua y azúcar.
Conviene tener en cuenta que la primera preparación será un poco
larga a causa del tiempo que empleará el azúcar en disolverse
completamente. En el segundo caso, sin embargo, se deberá procurar
que no se solidifique y se acaramele en el fondo del recipiente. Este
problema se podrá evitar haciéndolo al baño María o al vapor.
Durante la ebullición, saldrá a la superficie una espuma que
deberá eliminarse con una espumadera. Además, si se ha utilizado
azúcar refinado, puede suceder que el jarabe obtenido deba
purificarse. Se añadirán a la solución algunas claras de huevo
batidas con un poco de agua. Después se llevará todo a ebullición y
se eliminará la espuma que se forme en la superficie.
Es necesario saber también que el azúcar se disuelve bien en el
agua, pero poco en el alcohol, sobre todo con relación al aumento
de la graduación alcohólica.
De hecho, el azúcar se funde a 160°, y a una temperatura mayor
empieza a tomar un color amarronado más o menos fuerte, según el
calor alcanzado. En este caso, se obtiene el caramelo, que se emplea
también para la coloración de los licores.
Es una sustancia realmente nutritiva y energética, especialmente
indicada para un cuerpo débil y cansado, al cual proporciona una
considerable dosis de energía. Un vasito de licor natural es un
tónico revitalizante realmente excepcional, y sobre todo si se está
realizando un esfuerzo físico considerable.
• Los aromas. A lo largo de las recetas que aparecen en el libro se
detallan sus nombres y características, e incluso puede resultar
divertido inventar con ellas mezclas nuevas.
No aparecen todas las sustancias aromáticas existentes, sino que
se tratarán las más corrientes, las que pueden cultivarse en un
balcón o jardín o las que se pueden encontrar en la herboristería
más cercana. De todos modos, el secreto de un buen licor no reside
únicamente en las sustancias aromáticas utilizadas, sino en el amor
con que se prepara, en la satisfacción de verlo madurar día a día y en
el entusiasmo con que se ofrece a los amigos.

Preparación:

Para prepara este tipo de licores compre un postre del gusto deseado de licor. Siga las instrucciones para preparar el postre para la cantidad de leche, vertí el contenido del envase en una cacerola. Añadí lentamente 1 litro de leche fría revolviendo hasta lograr una mezcla homogénea, cocina a fuego moderado revolviendo constantemente hasta que la mezcla hierva, Luego de alcanzar hervor, continua cocinando sin dejar de revolver durante 1 minuto y medio, retira la mezcla del fuego y agregue igual volumen de almibarar que de leche lo que impedirá que solidifique. Luego debe agregar alcohol para que el volumen final de la preparación sea de 20 % V/V.  

Nota: Al disolverse, el azúcar no "desaparece", sino que incrementa el volumen total de la mezcla en unos 0.62 ml por cada gramo añadido.



Cálculos:



Ingrese la cantidad de leche que lleva el postre en mL: